Aunque ya no es agosto, sigue haciendo mucho calor. Tengo unas ganas tremendas ya que llegue algo de fresquito, el poder taparse con una mantita y no sentirme pegajosa del calor. Poder encender el horno y no huir de la sauna improvisada que es en ese momento la cocina. Pero mientras, seguimos preparado cosas livianas para poder disfrutar de algo dulce sin morir en el intento. En este caso, un 2x1, unos riquísimos granizados, uno de café y otro de avellanas, aunque se pueden mezclar si se desea.
